La Vieja Cuaresmera.

 

Abrí los ojos buscando
a la Vieja Cuaresmera.

Bebí deprisa la uvita
sin enterarme siquiera,
yo proseguía buscando
a la Vieja Cuaresmera.

Seguí bebiendo la uvita
y escuchando cuarteleras
pero insistía obstinado
en la Vieja Cuaresmera.

Las voces de los hermanos
rearfimaban sus creencias,
yo no podía escucharlas
por la Vieja Cuaresmera.

Vi con respeto las patas
y se encontraba en la sexta
¡Qué hermosa seguía estando
esta Vieja Cuaresmera!

Pensé y me dije por dentro...
si yo pudiera tenerla
sería un bello recuerdo
de la vieja Cuaresma.

Golpes roncos de tambores
me ahuyentaron esta idea
pero seguía pensando
en la Vieja Cuaresmera.

El Alpatana llevando
las uvitas placenteras
y mientras yo recordando
a la Vieja Cuaresmera.

Ya van camino a Jesús
Corporaciones señeras
donde reina el sentimiento
y la Vieja Cuaresmera.

Ya el Presidente designa
con decisión muy serena
al hermano pa que quite
la sexta pata que cuelga
bajo el faldón venerable
de la Vieja Cuaresmera.

No existe cuerpo que aguante
esta emotiva sorpresa.
Así lo quiero cantar
con mi palabra sincera
pues ya sé lo que es tener,
sin pensarmelo siquiera,
la pata tan venerada
de la VIEJA CUARESMERA.

ANTONIO ROMAN AMIL.
Málaga Abril 1.998